La mañana en el Auditorio Príncipe de Asturias quedó envuelta en una luz especial cuando el coro del CEIP Atenea subió al escenario. Desde el primer instante, se percibía en el aire esa mezcla de ilusión, nervios y magia que solo los niños y las niñas son capaces de crear. El encuentro de villancicos organizado por el Ayuntamiento de Torremolinos se convirtió entonces en un momento inolvidable porque, lo que allí ocurrió, fue algo más que una actuación: fue un regalo para el corazón.
Cuando comenzaron a cantar “Un cuento de Navidad”, sus voces, puras y llenas de ternura, parecieron abrir una pequeña ventana a la infancia, a esos recuerdos que calientan el alma incluso en los días más fríos. Cada nota llevaba consigo la dedicación de tantas horas de ensayo, pero también la alegría sincera con la que los pequeños interpretan la música. Era imposible mirarles sin sentir que en sus ojos brillaba la misma emoción que transmitían sus voces.
El Auditorio se llenó de miradas emocionadas, de familias orgullosas, de maestras que contenían la sonrisa y de espectadores que, casi sin darse cuenta, se dejaban llevar por la historia que los niños y las niñas narraban en forma de canción. “Un cuento de Navidad” se transformó en un abrazo colectivo, en un instante compartido que recordaba la importancia de la unión, la ilusión y la esperanza.
La magnífica actuación del coro del CEIP Atenea no solo demostró talento; demostró corazón. Y cuando la última nota se desvaneció en el auditorio, quedó flotando una sensación de paz y gratitud. Porque, por un momento, todos los presentes volvieron a creer en la magia de la Navidad.


